Durmiendo con el enemigo…

De niño y de puberto, mientras viví en mi casa con mis papás recuerdo que de repente se metía algún ratón a la casa. El ratón que entraba a mi casa tenía sus días contados, bastaba que alguien lo viera de día o de noche para que todos en la familia nos transformaramos en cazadores de ratones, el area donde era visto se volvía zona de guerra, nos atrincherábamos y usábamos escobas para atacarlo, llamábamos a los perros, preparábamos agua caliente para lanzarle en los rincones y obligarlo a salir. Todo este rito para mi era a veces exagerado, recuerdo que a veces también llegué a pensar que mi mamá exageraba demasiado en su actitud hacia los ratones, pensaba “es solamente un ratón no es gran cosa”, posiblemente más de una vez también pensé que yo de grande no iba a ser así ni iba a ser tan obsesionado con la limpieza de mi espacio. Ahora no es tan diferente, traté de ser o mantener limpio el departamento donde vivo, pero cuando vives con otra persona que no apoya mucho prefiero dejarlo al olvido la mayor parte del tiempo en lugr de hacer corajes, sin embargo mi cuarto siempre está relativamente ordenado.

Vivo en un departamento en el primer piso, atrás del departamento hay muchas hojas árboles y un espacio bastante amplio entre donde termina el departamento y la barda de los condominios, un espacio valdío. Supongo que de allí alguna vez a algún ratón se le ocurrió que sería chingón meterse a mi departamento a buscar comida, por algún hoyo en alguna ventana, posiblemente entre un hoyo de las ventanas de mi cuarto que no tiene los mosquiteros completamente pegados al marco.

Una mañana me iba a meter a bañar y ví que algo corrió atrás de la taza del baño, y pensé “ya te cargó la chingada Mickey”, cerré el baño y fuí por una escoba; en un baño de 1.50 X 2m no hay mucho espacio donde esconderse así que el ratón murió en unos minutos por los escobazos que le metí, lo tiré a la basura y pude bañarame aunque un tanto intranquilo.

Tiempo después en mi cuarto estaba viendo una película en la computadora así que tenía la luz apagada, me agaché por un bote de agua que había dejado en el piso y recuerdo ver pasar algo como una pequeña sombra de un lado de mi closet, entre las puertas, a un espacio de una pulgada y media que existe en la división de en medio con el piso; “ese pinche Mickey le avisó a sus cuates y ahora Mr. Jingles anda en mi departamento”. Llamé al wey que vive conmigo y le dije “oye cabrón ayúdame a matar un pinche ratón que se metió a mi cuarto” y me dió cierto coraje cuando dijo “esque tienes hecho un mugrero”, el no es la persona más limpia que conozco así que mejor me callé y continué buscándolo, no lo encontré en el momento  y Beto iba a llegar para ver la pelea entre Pacquiao y Cotto (por cierto Pacquiao no tuvo rival), lleǵo Beto y echó la mano para buscarlo pero nel, el muy ojete no salió. Entre la búsqueda alcancé a ver que había un espacio entre la división de enmedio del closet y la pared, y pensé “acá anda este culero”, me fuí a ver la pelea y en la noche me fuí al “Mc” así que en ese día me olvidé del ratón.

Pensaba que la fobia de mi mamá a los ratones era exagerada hasta que al otro día me disponía a dormir y apagué todo, de pornto oigo unos rasguños en la tabla del closet “grrsshh grsshh” y pensé “este culero allí sigue”, me paré agrré la lámpara y busqué… ¡nada!, no salió, dejé prendida la luz pensando en que si la dejaba prendida no iba a salir y prendí la computadora para poner alguna película con tal de no oír los rasguños y poder dormir… no pude dormir.

La noche siguiente dormí con la luz apagada pero “viendo” una película hasta que dormí y así sucesivamente hasta el miércoles que fuí a comprar unas trampas para ratón, de esas con pegamento ycompré veneno en churritos. Las puse en lugares, según yo estratégicos pero pasó miércoles y jueves y ¡NADA!, el jueves en la noche moví todas las cosas y saqué unas maletas del closet, al sacarlas ví montones de basura y cacas de ratón debajo y supe que ese era el lugar para poner las trampas, antes había sacado las malentas para barrer y nunca había algo más que polvo debajo así que el ratón llevaba viviendo acá desde la primera vez que lo ví, dejé una trampa de pegamento, churritos de comida y volví a dormir con la luz prendida, fué la semana más larga que he pasado desde que llegué acá. El viernes desperté con la esperanza de que estuviera pegado a la trampa pero nada, me fuí a trabajar y fué un día largo por que también jugamos fut bol, luego fuimos a cenar ycuando regresé encontré una de las sorpresas más agradables que he tenido en estos días, un ratón pegado a la trampa. Había salido a comer unos de los churritos que le puse y se quedó pegado ¡muajaja, te cargó el payaso Mr. Jingles!, pensé en dejarlo pegado esa noche para sentir algo de satisfacción personal pero luego me arrepentí y ese mismo día lo saqué a la basura.

No todo terminó allí, ahora cada que oigo un pequeño ruido o a veces simplemente el crujir de la madera me hace pararme y prender la luz, revisar los rincones a ver si no hay caca de ratón o basura que pudiera haber puesto. Ahora siempre cierro bien la puerta y mantengo las ventanas completamente cerradas, está a toda madre ahora por que ya hace frío, me pregunto que chingaos voy a hacer con las ventanas cerradas cuando haga calor. Supongo que compraré silicón para sellar los marcos de la ventana con el mosquitero y podré dormir tranquilo, pero tengo un poco de tiempo para pensar en esa solución así que por el momento duermo mas o menos tranquilo y ya sin el enemigo.

Emmanuel

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